BOB MARLEY DAY

Como parte de los homenajes por el aniversario del fallecimiento de Bob Marley se realizaron actividades en todo el mundo, en torno a la figura del máximo exponente de la música jamaiquina.
Buenos Aires (día 11 de Mayo) y Rosario (día 12 de Mayo) fueron testigos del emotivo homenaje que músicos de The Wailers y Fully Fullwood Band, prepararon para una fecha tan especial para los amantes del Reggae.
Cerca de las 22 hs. cuando el Luna Park parecía estar en sintonía, gracias a las prolijas actuaciones de los locales Dread Mar-I y Riddim, recibimos el primer plato fuerte de la noche, el guitarrista Junior Marvin, quien comenzó una apacible y vibrante actuación con varios temas del disco, “Rastaman Vibration” (1976) con piezas como “Roots, Rock, Reggae”, “Who the Cap Fits” y “Rastaman Vibration”, pasando desde allí hacia los primeros clásico del gran Bob como “I Shot the Sheriff” y “Kinky Reggae”, llamativamente todos estos temas pertenecen a discos donde Marvin no participó. Sobre el final de su actuación llenó los corazones del público con “Three Little Birds”, “ The Heaten”, “Jamming” y “Exodus”, cerrando la parte más conmovedora de la noche.

El segundo tiempo comenzó con cambio de arcos incluido, los tecladistas intercambiaron sus lugares, el fornido y dócil baterista, demostró que podía darle soporte rítmico con facilidad a las actuaciones de Marvin & Fully casi sin interrupción, aparte de deleitarnos con extensos solos de batería que sorprendieron al auditorio.
Clásicos de Peter Tosh de todas las épocas, “DownPressor Man”, “Pick Myself”, “Get Up Stand Up” junto a Marvin, y la distendida guitarra rítmica de Tony Chin que llevaba la cabeza de la multitud a su propio compás, repitiendo esos acordes casi inconscientemente.
El punto máximo, a nivel musical, fueron los tres temas propios que interpretaron Tony Chin, “No More War” (en un cerrado Patois), Fully Fullwood, “We Need More Love” y el tecladista Jawge Hughes y su “My Chalice Blow”, más de uno se sorprendió con éste artista que hizo mucho más que acompañar al grupo de Fullwood, ademas del sensacional Karl Wright con sus contagiosos solos de bateria.
En definitiva una verdadera noche de “One Love, everything was allright” como le hubiese gustado a Bob que lo recordáramos.














