Louisa Mark

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Louisa Mark, cantante pionera del estilo Lovers Rock, falleció el pasado 17 de Octubre a los 49 años de edad, en Gambia, ahora dando cuenta que fue a causa de una complicación en una úlcera estomacal, al parecer a causa de ingerir alimentos en mal estado.

Admiradora del R&B americano, Louisa fue una de las mayores influencias del reggae británico de su época. Nació en 1960 en Shepherd’s Bush, Londres. Sus primeros pasos en el camino para convertirse en cantante profesional fueron en la adolescencia, participando en el concurso de talentos de Lloydie ‘Coxson’ Blackford’s Four Aces club.

Sus actuaciones llevaron a Coxson a que Louisa grabe a los 15 años de edad, arreglando una sesión en los estudios Gooseberry de Londres, con el acompañamiento musical de la banda local, Matumbi.

El resultado fue una enorme popularidad con la versión del tema de Robert Parker: ‘Caught You In A Lie’, esta grabación le dio el sello de estilo Lovers Rock, que pronto por esa época dominaría la escena reggae en Inglaterra.

“All My Loving” vino tiempo después, pero al tiempo (18 meses sin actividad) se pelea con Coxon’s Safari Records. Y no fue hasta que se mudo a Trojan a comienzos de 1977 que retorno a un estudio y grabó ‘Keep It Like It Is’. Pero Mark sintió que el disco no había recibido la suficiente promoción y decidió mudarse de discográfica otra vez.

Una gran cantidad de singles producidos por Clement Bushay le siguieron incluyendo versiones de ‘Even Though You’re Gone’ de Michael Jackson.
Y el tema mejor vendido “6 Six Street” hizo que saliera la mas votada en la categoria de mejor cantante femenina de reggae en 1978 por los lectores de Black Echoes.

‘Breakout’ fue su LP debut en 1981, pero a mediados de los 80 Louisa gradualmente disminuye sus grabaciones haciendo que su catalogo se arme de pocas pero preciadas canciones…

 

 

A continuación las palabras de un oyente:

Hola gente… Tal vez esto es valido como homenaje a Luisa Mark, muy buen programa… Redemption Song…

“Ya que no bastan los huesos y la carne para construir un rostro, y es por eso que es infinitamente menos físico que el cuerpo, está calificado por la mirada, por el rictus de la boca, por las arrugas, por todo ese conjunto de sutiles atributos con que el alma se revela a través de la carne. Razón por la cual, en el instante mismo en que alguien muere, su cuerpo se transforma en algo distinto, tan distinto como para que podamos decir “no parece la misma persona”, no obstante tener los mismos huesos y la misma materia que un segundo antes, un segundo antes de ese misterioso momento en que el alma se retira del cuerpo y en que esta queda tan muerto como queda una casa cuando se retiran para siempre los seres que la habitan y, sobre todo, que sufrieron y se amaron en ella. Pues no son las paredes, ni el techo, ni el piso lo que individualiza la casa sino esos seres que la viven con sus conversaciones, sus risas, con sus amores y odios; seres que impregnan la casa de algo inmaterial pero profundo, de algo tan poco material como es la sonrisa en un rostro, aunque sea mediante objetos físicos como alfombras, libros o colores. Pues los cuadros que vemos sobre las paredes, los colores que han sido pintadas las puertas y ventanas, el diseño de las alfombras, las flores que encontramos en los cuartos, los discos y libros, aunque objetos materiales –como también pertenecen a la carne los labios y las cejas- son, sin embargo, manifestaciones del alma; ya que el alma no puede manifestarse a nuestros ojos materiales sino por medio de la materia, y eso es una precariedad del alma pero también una curiosa sutileza.-