Crujidos

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La aventura de EE. UU. En Irak se resquebraja. En la primera mitad del mes de abril fueron muertos casi un centenar de sus efectivos regulares y más de 560 resultaron heridos en choques encarnizados con sunnitas y chiítas. Perdieron la vida 80 mercenarios o guardias de corps de un peculiar ejército ocupante. Los insurgentes derribaron helicópteros, cortaron vías de suministro de las tropas invasoras, ocuparon ciudades y barrios de Bagdad, secuestraron a medio centenar de nacionales de 11 países y así despertaron en Japón nuevas protestas contra la guerra. La poderosa Halliburton Company, feudo del vicepresidente Dick Cheney y, que raro, ganadora de billonarios contratos de reconstrucción de lo que queda de Irak. Hasta los altos mandos están disconformes con la estrategia norteamericana “Tratan a los iraquíes como “UNTERMENSCHEN” o infrahumanos”, palabra que acuñó Hitler en 1925 para calificar a judíos, eslavos y gitanos. En dos semanas las tropas estadounidenses mataron a casi 700 habitantes de Faluja, la ciudad de las cien mezquitas, e hirieron a otros 1200. El teniente coronel Brennan Byrne asevró que el 95% era insurgente, puesto que “los marines están entrenados en disparar con precisión, son muy buenos en lo que hacen”. El director del hospital general de la ciudad, Dr. Rafie Al Issawi,, señaló que la gran mayoría de los muertos eran mujeres, niños y ancianos, y que en domicilios particulares y aún dos estadios de fútbol se cremaban cadáveres de civiles que no habían llegado al hospital ni a la morgue. Bus hijo insiste en que el 30 de junio traspasará la supuesta autoridad provisional a otra supuesta autoridad provisional iraquí que en el 2005 convocará a elecciones. Las tropas norteamericanas no se retirarán en ninguna de esas fechas, ya construyen 14 bases militares permanentes, estación para 110.000 soldados, a fin de garantizar el dominio energético del llamado Gran Medio Oriente. El gobierno iraquí que venga el año que viene no controlará sus fuerzas armadas, ni su economía, ni sus recursos, ni sus relaciones exteriores. Como dice Washington, Irak será un país libre y soberano. El subsecretario del ministerio de defensa norteamericano, Paul Wofowitz explicó en que consitirá el traspaso de poder previsto para el 30 de junio “No habrá ninguna diferencia en nuestra postura militar, sólo que estaremos allí por invitación de un gobierno iraquí soberano que, estamos seguros, querrá nos quedemos hasta que estén bajo control todos los asesinos”. Por lo pronto, se suspende la proyectada reducción de tropas yankis ocupantes. También la batalla para “ganar mentes y corazones” del pueblo iraquí ha sido suspendida. La Casa Blanca se niega a admitir que Irak se está convirtiendo en otro Vietnam. Cabe preguntarse, entonces, por qué en el país árabe operan 100 equipos de las súper-entrenadas fuerzas especiales estadounidenses, cuando en los momentos más duros de la guerra contra el Vietcong, no pasaron de 90. Irak no es Vietnam, claro, pero ¿no se le está pareciendo? JUAN GELMAN